
Y me choco diez mil veces contra la misma pared,
que parece estar tan dura como mi cabeza.
Aquella frase tan cursi, pero que encaja
como anillo al dedo para esta situación:
"No puedo dejar de pensar en ella".
Y puedo llenar mi block de notas escribiendo
sobre aquella noche que no se lo que pasó.
Y me choco diez mil veces contra la misma pared
que parece estar tan fragil como mi humor cuando pienso en ella.
Esa persona que tiene el superpoder de hacerte sentir demasiado bien o demasiado mal.
Esa persona que te puede dibujar una sonrisa de oreja a oreja o te puede provocar el llanto.
Francisco Mattig.-

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